
Últimamente hay iniciativas en Blogville (copyright de Violette Moulin) que pretenden despojarnos de ese manto que nos convierte en seres anónimos. Desconozco si es bueno o malo cruzar esa frontera imaginaria más peligrosa que la del norte de México. Ciudad Juárez, por poner un ejemplo (en el estado de Chihuahua). Pero es excitante, sin duda.
Hace poco, Duschgel y Esencial nos propusieron grabar un relato con nuestras voces. Escuché esas gargantas tímidas (menos que la mía, porque no participé). Hoy han colgado la
segunda convocatoria, y tengo curiosidad por oírlas.
La semana pasada, El
Veí de Dalt tuvo la primera buena idea de su vida: convocarnos en un chat. Me pasé un rato eterno leyendo esos mensajes tímidos que se cruzaban los asistentes (menos vergonzosos que los míos, porque no despegué los labios en toda la velada). Tenía curiodidad por descifrarlos, discretamente.
Quiero proponeros una tercera fase en ese acercamiento: mostrarnos la cara. He descubierto una
web en la que subes tu fotografía y te dicen a qué personajes famosos te pareces por reconocimiento facial. Te dan diez posibilidades, de mayor a menor en porcentaje de similitud. Es entretenido y sólo te lleva cinco minutos de tu vida. Si me mandáis los resultados (por comentario o email -no vale hacer trampas, porque todos los hombres querríamos ser como José María Ánsar y todas las mujeres como Scarlett Johansson), haré un post dentro de un par de semanas. Una lista por orden de llegada, no de mayor a menor atractivo. También los podríais poner en vuestros blogs. Así nos vemos las caras, aunque sea a través del rostro de un famoso. En cualquier caso, sólo es una idea, un divertimento, no una obligación.
Mis resultados dicen que soy un
pseudo clon de un tal Alexis Denisof. Somos similiares en un setenta y cinco por ciento. No tengo ni idea de quién es. He visto fotos suyas en
Google images, y la verdad es que no soy tan feo. Entre mis diez famosos me llama la atención el séptimo de la lista: Benito Mussolini (sesenta y tres por ciento de parecido). Mola. Creo que tendré que comprarme una camisa negra para ir a votar en las próximas elecciones a mi querido partido. Como alguien se chive de cuál es, me va a oír.
PD: Hay dos iniciativas de blogs participativos que me gustan. Una es
Dimarts de sang, de Xurri y Pere Saragatona. Cada martes nos proponen resolver un crimen. No es un simple pasatiempos. Hay que currárselo y tener nociones de novela negra. La segunda es
Dash y Lilly, de Emily. Escribe una relación difícil y ficticia entre Dashiell Hammett y Lillian Hellman, y nos permite ser personajes secundarios. Reinvertarnos. Ponernos una nueva careta.